El Gobierno presiona a las automotrices para que no aumenten sus precios

“Están presionando con todo lo que pueden. Tienen las SIRA para autorizar el ingreso de vehículos importados y las bandas de impuestos internos para ponerle límites a la suba de vehículos masivos. Y están poniendo toda la carne sobre el asador”.

La descripción, del ejecutivo de una automotriz de origen europeo, que participa de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), fue en estricto off. Participa de las negociaciones de precios.

-¿Con quién están conversando del tema? ¿Con la Secretaría de Comercio?

-No. El que te llama, directo, es Massa.

En las terminales automotrices, dueñas a su vez de más de 90% de la oferta de vehículos cero kilómetro de la Argentina, están jugando al ajedrez con el ministro de Economía y candidato presidencial por el oficialismo.

Hace tres semanas que el mercado automotor tiene las ventas frenadas. Tras la devaluación del 20% del peso contra el dólar oficial el lunes posterior a las PASO, las terminales automotrices aplicaron (no todas) un segundo incremento de precios en el mes, con lo cual los aumentos en algunos modelos llegaron a 17% durante agosto.

En cambio este viernes, con el cambio de mes, nada sucedió. En ninguno de los dos lados del mostrador: las terminales no actualizaron sus listas de precios para las unidades cero kilómetro y el Gobierno, a través de la AFIP, no tocó las bandas de precios a través de las cuales comienza a cobrar impuestos internos a los vehículos.

El viernes esa banda seguía siendo de 8,4 millones de pesos (precio al público) para la primera escala del impuesto interno. Por arriba de ese precio, automáticamente se encarece casi 25% el precio al público de la unidad.

Por ese motivo, muchos de los modelos que se venden en las concesionarias tienen su precio “topeado” entre 8,1 y 8,4 millones de pesos, a la espera de que la AFIP concrete una actualización por inflación.

La actualización trimestral que esperan en las automotrices es de casi 25%, correspondiente a la inflación mayorista de los meses de abril, mayo y junio. Sobre ese cálculo, en las empresas estiman que la AFIP podría llevar la base imponible de la primera escala de los impuestos internos de los actuales $8,4 millones a $10,5 millones.

Esa actualización daría a las terminales margen para poder incrementar los precios de varios modelos que mantienen “topeados” desde hace meses. Un caso evidente es de los autos Fiat Cronos y Peugeot 208, los dos más vendidos en el país en lo que va del año, que tienen casi todas sus versiones en un precio de lista de $8,1 millones.

Pero las listas de precios “topeadas” no significa que haya autos baratos en el mercado. En los hechos, las demoras que habían bajado a menos de un mes para algunos modelos volvieron a extenderse sin plazo.

“Estamos a la espera de que nos lleguen las nuevas listas de precios. Como sabemos que habrá aumentos, no podemos comprometer la venta de nuevas unidades sin tener asegurado el precio de reposición”, dijeron desde una concesionaria de Capital, que trabaja con dos marcas de dos automotrices.

Esa falta de oferta se acentúa por la falta de unidades importadas. Hace más de dos meses, desde fines de junio, que el Gobierno no autoriza la importación de vehículos, incluidos los provenientes desde el Mercosur. “Esa expectativa también está sobre la mesa de negociación. Más de una terminal está esperando que les libreren las SIRA’s de vehículos importados, antes de tocar los precios”, agregaron en otra concesionaria.