Greta Thunberg divide el movimiento climático con sus proclamas antisemitas

Greta Tunberg está perdiendo a sus seguidores. Y la causa no tiene nada que ver con el clima. Sus llamamientos a la solidaridad con Palestina y Gaza, minimizando los crímenes de Hamás, han despertado numerosas críticas en el seno del movimiento Fridays for Future, que un día la veneró como líder, y comienzan a causar bajas.

En su huelga climática de este viernes, en X, antes Twitter, ha publicado una foto en la que se la ve con un grupo de manifestantes y un cartel con la inscripción «Detengan el genocidio» «Palestina libre», similar a la del viernes anterior. «Hoy estamos en huelga en solidaridad con Palestina y Gaza. El mundo debe alzar su voz y exigir un alto el fuego inmediato, justicia y libertad para la población palestina y todos los civiles afectados«, escribe junto a la foto, junto a un llamamiento a ejercer presión sobre Occidente para que detenga sus »políticas racistas« y el »genocidio en Gaza«.

Las críticas en Alemania, desde diversos ámbitos políticos, son numerosas. Pero quizá la más significativa sea la del diputado alemán del partido Los Verdes Marcel Emmerich, que ha condenado «tales llamamientos a la solidaridad, que son en realidad solidaridad con el terrible terror de Hamas». Ha denunciado que partes del movimiento climático están en «peligrosas aberraciones antisemitas y antiisraelíes» y ha dicho también que está seguro de que «Fridays For Future Alemania adoptará una posición clara y tomará una posición seria al respecto».

Fridays for Future Alemania ha publicado por su parte: «El derecho de Israel a existir no es negociable. El derecho internacional humanitario se aplica a todos. Los derechos humanos se aplican a todos«, distanciándose así de otras secciones nacionales, que acusan a Israel de «genocidio» en la cuenta internacional de Instagram del movimiento.

Muy especialmente los ambientalistas israelíes han atacado duramente a Thunberg por este motivo en las redes. Se declaran «profundamente heridos, conmocionados y decepcionados» por sus tuits y publicaciones, en su opinión «sorprendentemente unilaterales, mal informados y superficiales», según una carta abierta publicada por la organización. Muchos de sus miembros declaran haberse dado ya de baja y el Ministerio de Educación de Isral ha anunciado la retirada del plan de estudios y los libros de texto todas las referencias a Greta Thunberg, por considerar que su retórica «la descalifica para ser una inspiración valiosa» y «modelo» para los estudiantes. «Está en el lado equivocado de la Historia«, concluye el comunicado del anuncio, que se permite también una frase de sarcasmo: »Hamás no utiliza materiales sostenibles en sus misiles«.

Multa

La contrariedad se ha encontrado también con la activista en los tribunales. El Tribunal de Distrito de Malmö la ha condenado por segunda vez a una multa de 90 salarios diarios de 50 coronas suecas, por desobediencia a las autoridades policiales durante una protesta contra la industria petrolera. Además deberá pagar 1.000 coronas (87 euros) a un fondo de apoyo a las víctimas de la violencia.

Según ha informado el periódico «Aftonbladet», Thunberg justificó ante el tribunal sus acciones alegando que la crisis climática amenaza la salud y la vida, por lo que sus protestas en su opinión son prioritarias al cumplimiento de la ley.

También tiene causas pendientes en Alemania, donde, solo en Berlín, han sido presentadas más de más de 2.500 denuncias contra miembros de Last Generation, el movimiento hermano de Fridays for Future, por delitos de coacción, resistencia a la policía y daños a la propiedad. Así se desprende de una consulta del medio especializado «Deutsche Richterzeitung». Estos procesos suelen terminar con multas, según explica el director general de la Asociación Alemana de Jueces, Sven Rebehn, pero ya se ha dado también un primer caso en el que un tribunal de Berlín ha condenado a ocho meses de prisión a una activista, Caroline Schmidt, de 41 años, que había sido anteriormente condenada a pagar una multa de 1.350 euros y que «no mostró remordimiento y aseguró que repetiría los mismos actos en el futuro«. La condena sienta jurisprudencia y no se descartan en el futuro nuevas sentencias de este tipo.