los candidatos desnudan su intimidad en las redes sociales para seducir a los jóvenes

Luisa González tiene 45 años. Corre maratones, cocina, tiene dos hijos y dos perros. Y tatuajes en el pecho, la espalda y la nuca, que mostró sin pudor en videos en Tik Tok. Daniel Noboa cumplirá 36 en noviembre. Es deportista, toca la guitarra en sus ratos libres, es padre de dos chicos y también tiene una marcada presencia en las redes sociales.

Pese a las fuertes diferencias que los dividen en la política, los dos candidatos a la presidencia de Ecuador que se enfrentan en el balotaje de este domingo saben el peso que tendrán los votos de los más jóvenes. Por eso, en esta campaña, desplegaron toda su artillería en las redes sociales, además de las permanentes caravanas por todos los rincones del país, en un trabajo sin pausa por capturar a la nutrida masa de indecisos y de quienes votan por primera vez.

En videos en distintas plataformas y encuentros con “influencers”, tanto la candidata del movimiento populista del ex presidente Rafael Correa como el empresario liberal que apuestan a llegar al palacio de Carondelet revelaron su costado más íntimo, familiar y sensible para acercarse a los ciudadanos de un modo renovado y distanciándose de la “vieja política”.

González, ex funcionaria y colaboradora fiel de Correa, había apoyado su campaña para la primera vuelta en la experiencia del gobierno de su partido, Revolución Ciudadana. Pero ahora hizo un giro notorio y se muestra como “el cambio”, frente a los gobiernos liberales de los últimos años, con una imagen mucho más jovial, más suelta y espontánea.

Además, trató de alejarse de la figura de Correa, exiliado en Bélgica y condenado a ocho años de prisión por un caso de sobornos, aunque cuenta con el respaldo fundamental del aparato partidario.

Millones de votos en danza

Con unos 635.000 adolescentes de 16 y 17 años que pueden votar en forma optativa en Ecuador -sólo es obligatorio para los mayores de 18-, y más de 3,4 millones de ecuatorianos de entre 18 y 29 años -la cuarta parte del electorado para estos comicios, que suma poco más de 13 millones- el voto joven es un botín preciado para los dos candidatos que compiten por suceder a Guillermo Lasso y concluir el mandato que el actual presidente conservador decidió terminar en forma anticipada cuando un juicio político amenazaba con destituirlo.

Así, para conectar con ellos, González y Noboa, de la coalición Acción Democrática Nacional (ADN), entraron de lleno en TikTok, la red social de videos de corta duración más utilizada por la población joven.

Transmitieron todas sus actividades y entrevistas en X (ex Twitter), Facebook o Instagram, y a la vez desnudaron su costado más íntimo para conectar desde lo emotivo, más allá de los planes de gobierno y las promesas de creación de empleo y de mejores oportunidades para las nuevas generaciones.

Noboa, el economista y empresario hijo del magnate del sector bananero Álvaro Noboa, que fue cinco veces candidato presidencial, apostó desde un inicio de su campaña por llegar a la juventud ecuatoriana, con un plan de gobierno enfocado en la creación de empleo y oportunidades.

Vestido siempre con jeans y remera, en sus actos con chaleco antibalas, el candidato que apuesta a convertirse en el presidente más joven de la historia del país se esfuerza por adaptarse al formato de Tik Tok y generar mini videos en clave de humor sobre los temas de la campaña o momentos de su vida personal.

Se mostró levantando pesas en el gimnasio, tocando la guitarra en su casa y hasta compartió su propia lista de música en Spotify, una banda sonora con temas de diversos géneros, desde reguetón y trap hasta rock y música romántica.

Casado con la “influencer” en temas de salud Lavinia Valbonesi, de 25 años -con ella tuvo a su segundo hijo, de un año, y la primera, de cuatro, es hija de su matrimonio anterior- Noboa también apoya su campaña en su círculo más íntimo: su esposa, su madre y una tía.

Seguidores del candidato con los Daniel Noboa «de cartón», en el cierre de campaña en Santa Elena, Ecuador, este jueves. Foto: AFP

La nota divertida fueron los «Noboa de cartón», una serie de gigantografías en tamaño real del candidato, que su campaña distribuyó por el país y con los que inundó las redes sociales, especialmente Tik Tok, la más usada por la población joven.

A su vez, González, abogada, política y madre, también afiló su campaña en las redes. Sus actos de cierre, el miércoles en Quito y el jueves en Guayaquil, se transmitieron en vivo y en simultáneo por Facebook, YouTube y X.

Fuera de sus actividades públicas, la candidata que podría convertirse en la primera mujer en la presidencia de este país, también revela su lado más personal en videos de pocos minutos. Allí contó que es amante de los animales, del deporte y de la cocina de Manabí, la provincia costera donde creció.

Hace unas semanas generó revuelo al mostrar un tatuaje mientras grababa un video de cocina, y luego contó que tiene dos tatuajes de rosas en el pecho como y en la espalda, y el más grande incluye un fragmento de la Biblia. Es que González es una ferviente católica, como ha dejado ver en la campaña.

La candidata correísta también se reunió con influencers, anunció planes para impulsar carreras universitarias virtuales y trabajar en colaboración con institutos tecnológicos.

Pero lo cierto, según señalan aquí los analistas políticos, es que para lograr el voto joven no será suficiente bailar, cocinar o jugar con los perros en videos de Tik Tok. Para asegurarse la victoria en esta contienda que se ve reñida, deberán mostrar que tienen capacidad para gobernar y para responder a las principales preocupaciones de los jóvenes aquí: la seguridad, el acceso a la educación y el empleo, mientras miles de ecuatorianos emigran cada día para buscar oportunidades para el futuro.