Soledad Cardozo y los cada vez ms numerosos casos de cncer de pulmn en mujeres: «Nunca fum. Hasta dej a algn novio porque ola a tabaco»

Soledad Cardozo es argentina afincada en Madrid y tiene 39 aos. Convive con su cncer de pulmn desde hace diez meses y es un ejemplo de cmo estn aumentando los casos de no fumadores, sobre todo mujeres, con esta enfermedad. De hecho, el 30% de las fminas a la que se les diagnostica no consume tabaco, segn la Asociacin para la Investigacin del Cncer de Pulmn en Mujeres. Soledad no quiere que su informe mdico la defina y es un clavo al que se agarra cada da: «Mis hijos me estn conociendo en el peor momento de mi vida y no merecen esto». No obstante, cuando una charla con ella, pronto sabe que no pelea solo por ellos, aunque Luca, de 4 aos, y Felipe, de 8, salgan varias veces en la conversacin. Cmo no.

Soledad ha participado este fin de semana en la iniciativa A pulmn, que busca a travs del deporte de montaa la visibilidad de esta enfermedad, el cncer con mayor mortalidad en Espaa -ms que el de mama y el colorrectal juntos- y en la que participan la Asociacin Espaola de Afectados de Cncer de Pulmn (AEACaP), The Ricky Rubio Foundation y el MD Anderson Cancer Center Madrid, el hospital donde Soledad sigue su tratamiento.

La controversia del cribado

Este proyecto coincide con unas semanas de cierta polmica a propsito de si es oportuno o no implantar pruebas de cribado con fines preventivos en el Sistema Nacional de Salud. El Ministerio de Sanidad encarg un informe para evaluar su pertinencia y, en virtud de los datos recabados, ha concluido que un programa de cribado no es rentable por criterios de coste-efectividad. Si bien el estudio reconoce que «reduce ligeramente el riesgo de que las personas fumadoras y ex fumadoras mueran por cncer de pulmn, no demostr ningn beneficio en la mortalidad global» y destaca posibles efectos adversos, como falsos positivos y sobrediagnsticos, adems del coste econmico que acarrea. Algunas sociedades mdicas espaolas han evidenciado estos das su desacuerdo con la decisin, puesto que menos de un 25% de los casos de cncer de pulmn se cogen a tiempo, segn explic a este peridico Juan Carlos Trujillo, jefe de Ciruga Torcica del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona, y coordinador del proyecto Cassandra para el cribado del cncer de pulmn. No obstante, hay que aclarar que citado informe no cierra la puerta a los cribados en el futuro.

Para Soledad, con 15 sesiones de radioterapia a sus espaldas y a punto de cumplir la 20 de quimio e inmunologa, «el camino es la prevencin, sea con cribados o con ms investigacin», sostiene. «Mi diagnstico tard dos meses y supuso una peregrinacin por varios hospitales. Como estaba embarazada, todo era confuso, pero conozco mi cuerpo y saba que algo pasaba». El hecho, adems, de seguir unos hbitos de vida saludables haca ms inesperada su enfermedad: «No fumo, no bebo, estoy en forma, cuido la dieta… Crees que si lo haces todo bien no te va a pasar nada, pero no».

El doctor Fabio Franco, onclogo mdico de MD Anderson Cancer Center Madrid, afirma que en las sociedades occidentales el 15% de los cnceres de pulmn no est relacionado con el tabaquismo. «Existen otros factores, como la exposicin gas radn, un gas que est en el medioambiente y que se concentra sobre todo en reas con presencia de granito, y alteraciones genticas no hereditarias que degeneran en tumores de pulmn». Precisamente en esos casos, contina, es esencial conocer cules son las mutaciones causantes para prescribir el tratamiento ms efectivo posible.

A vueltas con la controversia por los programas de cribado para la deteccin precoz del cncer de pulmn, Franco prefiere ser cauteloso: «Si se encuentra un ndulo sospechoso, por ejemplo, se desencadenan pruebas como biopsias y punciones que tienen riesgos para el paciente. Necesitamos conocer mejor cules son las necesidades concretas del paciente espaol, porque un cribado abarca a gran cantidad de poblacin, requiere muchos recursos y precisa una implantacin ordenada». Por ello, confa en que el proyecto Cassandra (en curso) analice y aclare con qu periodicidad habra que hacer un tac preventivo, a partir de qu edad y desde qu consumo de tabaco, entre otras cuestiones.

El estigma del cncer de pulmn

«Constantemente me preguntan cunto fumo. Pero nunca fum. Hasta dej a algn novio porque ola a cigarrillos. Me toc», protesta Soledad. Ella nota el estigma que padecen los enfermos de cncer de pulmn y se rebela: «Parece que es culpa tuya. Y si alguien ha fumado, quin soy yo para juzgarle?».

Hay das en los que le cuesta respirar, levantar el brazo y hasta salvar la distancia que hay entre la cama y el lavabo, pero est dispuesta a «ensanchar» su vida, digan lo que digan las estadsticas. «Me refugio en el humor, en las pacientes de cncer de mama, que son divertidsimas, voy a danza con mi hija, aprendo a tocar el piano, hago terapia, leo como nunca, veo series que acaban bien y hasta he corrido una maratn. Si este va a ser mi mundo, quiero que sea precioso. Un mdico me dijo que tener cncer de pulmn es vivir de tac en tac, pero eso me parece una mierda», suelta rotunda.

Actitud positiva, pero con ‘descansos’

Soledad es un torrente de eso que se ha venido a llamar actitud positiva, pero se permite sus descansos. De hecho, reconoce que esta hiperactividad es una de sus recetas para escapar del miedo a la muerte. Otra de sus licencias es el autocuidado, puesto que despus de un ciclo de quimio los nios saben que su madre no est disponible («los efectos son peores que una resaca de tres das»), y recurre a la farmacologa si necesita levantar su estado de nimo. «Estadsticamente yo no tendra que estar, pero tuve siete presidentes en una semana y estuve 16 horas secuestrada en la Argentina. Suelo decir que Latinoamrica me prepar para la vida. El cncer es espantoso, pero es una situacin ms», zanja.